Deslumbra el cielo
si mira fijamente
contra él una flor,
se hace negra y deslumbra.
No habla. Porque son inherentes
al hablar el oír
y el callar. Mira: tomates,
hojas, tallo, tierra. El cielo
es una bóveda, finito
mundo azul sobre el mundo,
los tomates son rojos.
si mira fijamente
contra él una flor,
se hace negra y deslumbra.
No habla. Porque son inherentes
al hablar el oír
y el callar. Mira: tomates,
hojas, tallo, tierra. El cielo
es una bóveda, finito
mundo azul sobre el mundo,
los tomates son rojos.
•
La muerte es una forma
en algunas pinturas del XV,
una curva que el cuerpo figura
entre quien lo sostiene y su propio
peso. Una curva también
la forma del amor, plegarse
dúctilmente. O de otro modo,
recto, peso muerto sobre paño
verde, mariposas aéreas, amarillas,
o sombra pálida, bullentes.
Tú tenías anillos, dedos en las manos.
en algunas pinturas del XV,
una curva que el cuerpo figura
entre quien lo sostiene y su propio
peso. Una curva también
la forma del amor, plegarse
dúctilmente. O de otro modo,
recto, peso muerto sobre paño
verde, mariposas aéreas, amarillas,
o sombra pálida, bullentes.
Tú tenías anillos, dedos en las manos.
•
Girasol, negro párpado, multiplicada
para el deslumbramiento. Somos
solo cautivos,
presencias dentro de otros
que nos llevan. Allá, muy lejos,
el taxista le dijo: discúlpeme,
la ciudad es muy grande, solo
manejo por las orillas.
solo cautivos,
presencias dentro de otros
que nos llevan. Allá, muy lejos,
el taxista le dijo: discúlpeme,
la ciudad es muy grande, solo
manejo por las orillas.
•
No es fácil, como se dice.
Dedos, puños contra el cristal,
lentitud, ten cuidado. Tristeza
no formulable, salvo las cejas. Ha
de cicatrizar. Hay mente
ya en los ojos —nunca,
nada, alma— y en los puños.
Dedos, puños contra el cristal,
lentitud, ten cuidado. Tristeza
no formulable, salvo las cejas. Ha
de cicatrizar. Hay mente
ya en los ojos —nunca,
nada, alma— y en los puños.
Olvido García Valdés (Santianes de Pravia, Asturias, 1950), de caza nocturna,1997.
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